Pese a que no sabía leer ni escribir, la víctima fue forzada a firmar un contrato de adopción.
En 1994, una mujer fue obligada a dar en adopción a su hijo en Navojoa. A más de 30 años de haberlo visto por última vez, la afectada hizo público su deseo de localizar a quien asegura es su primogénito. De acuerdo con su versión, ella tenía 17 años cuando tuvo al menor en Tepic. Sin embargo, ambos fueron separados en circunstancias que ella asegura no haber comprendido plenamente.
Según su versión, el niño nació el 6 de enero de 1994 y recibió el nombre de Carlos Alberto Bustamante López. La mujer afirma que posteriormente fue trasladado a Navojoa, cuando el bebé tenía entre nueve y diez meses de edad. Además, relata que en aquella época enfrentaba dificultades económicas y de alfabetización, situación que habría influido en las circunstancias de la separación.
El testimonio comenzó a circular en redes sociales y plantea interrogantes sobre la identidad y el destino del menor, que actualmente tendría 32 años si permanece con vida. Hasta el momento, la información pública disponible corresponde principalmente al relato de la mujer y no se han señalado documentos judiciales o investigaciones independientes que permitan confirmar cada uno de los hechos.






