La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró que el Gobierno federal no procederá contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ni contra otros funcionarios señalados por autoridades de Estados Unidos, mientras no existan pruebas contundentes que respalden las acusaciones.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que las instituciones mexicanas deben actuar con base en evidencias y no por presiones políticas o mediáticas. La mandataria sostuvo que cualquier investigación debe respetar el debido proceso y la soberanía nacional.
“Si no hay pruebas, no se procede”, expresó la presidenta al referirse a los señalamientos realizados por autoridades estadounidenses contra Rocha Moya y otros funcionarios vinculados presuntamente con el crimen organizado.
Señaló que entre los comentócratas hay una idea de que la presidenta tiene solamente tres opciones en este momento en el caso de las acusaciones desde Estados Unidos contra 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos Rocha Moya, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y el senador Enrique Inzunza.
“Que la presidenta solamente tiene tres opciones. La primera: que extradite con sentido de urgencia, o detenga y luego extradite con sentido de urgencia, a 10
ciudadanos mexicanos que una oficina del departamento de Justicia de Estados Unidos en el sur de Nueva York ha pedido que se detenga”, expresó Sheinbaum.“Esa es una opción. La segunda, encarcelarlos en México. Y la tercera no hacer nada. Se les olvida la más importante: pedir pruebas. Ningún ciudadano mexicano, no importa de qué partido político sea, no importa si no pertenece a un partido político. No importa si es funcionario público o no es funcionario público, debe llevar un juicio justo. Y si es acusado, debe haber pruebas para acusarlo”.
Sheinbaum también recordó que México ha solicitado en distintas ocasiones extradiciones y cooperación judicial a Estados Unidos sin obtener respuesta favorable, por lo que insistió en que ambos países deben actuar con reciprocidad y respeto institucional.
El caso ha generado tensión política y diplomática luego de que autoridades estadounidenses revelaran acusaciones relacionadas con presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y grupos del narcotráfico. Sin embargo, la Fiscalía General de la República ha señalado que hasta el momento no cuenta con elementos suficientes para proceder legalmente.
La jefa del Ejecutivo refirió que la próxima semana presentará 36 casos en los que Estados Unidos ha negado la petición al gobierno de México para detener con urgencia a una persona con fines de extradición y que Estados Unidos ha negado.
“¿Por qué? Por falta de pruebas”, expuso.
Sheinbaum señaló que la visión de largo plazo del Estado, más allá de la coyuntura política, que debe seguir la presidenta y su gobierno, así como la Fiscalía General
de la República y el Poder Judicial, es la ley, la Constitución y la soberanía. “Esa es la visión de Estado. ¿Qué estamos pidiendo nosotros? Oye, ¿tienes pruebas contra el gobernador con licencia? Preséntalas para que la Fiscalía pueda hacer su investigación”, declaró la mandataria.
“No es una decisión política, como lo han querido hacer ver. No es la decisión política de que la presidenta decida en esas tres opciones. No. Es la decisión
Sheinbaum aseveró que frente a cual cualquier acusación que se pida, sea a la Secretaría de Relaciones Exteriores, o a la FGR: pruebas para una posible detención
de una persona.
“Esa es la posición que tenemos y no la vamos a cambiar. Si hay pruebas suficientes en el marco de nuestro sistema penal acusatorio, de la Constitución, entonces se procede. Si no hay pruebas, no se procede”, sostuvo.
La presidenta reiteró que su administración mantendrá colaboración con Estados Unidos en temas de seguridad, aunque subrayó que no permitirá actuaciones sin sustento jurídico ni injerencias externas en asuntos que competen al Estado mexicano.






